Efecto CFK

Por Ernesto Tenembaum

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Por Ernesto Tenembaum

Cuenta uno de los principales consultores políticos del país: "Yo tengo como clientes a muchas empresas que podrían invertir en el país en el mediano plazo. En todas las reuniones, me toca explicar lo que creo que va a pasar en las elecciones de este año. Les digo que el Gobierno no va a tener problemas a nivel nacional porque seguramente repetirá la elección de la primera vuelta del 2015, o tal vez conseguirá algún puntito más. Como el peronismo va muy dividido, será la primera minoría. Entonces, con voz temblorosa, me preguntan si Cristina puede ganar la provincia de Buenos Aires. Yo les digo que no es lo más probable pero que estamos ante un escenario abierto. Se ponen blancos. Entonces les aclaro que me parece casi imposible que vuelva al poder, porque desde hace años tiene una altísima imagen negativa, muy intensa, que no se mueve y eso es un escollo casi insalvable. La palidez no se les va".

Calcula un alto funcionario de la Casa Rosada: "Cristina es la que ordena toda la elección de este año. El primer dato es si ella se presenta o no. Eso define nuestra estrategia. Hay gente de nuestro equipo que la prefiere como candidata y gente que no. Los primeros aducen que es un gran argumento para quien duda de votarnos pero la odia a ella. Nosotros no estaríamos en la Casa Rosada si no fuera por ella. En todas nuestras encuestas, nosotros obtenemos más votos si ella es candidata. Se polariza mucho. E incluso crecemos en el resto del país por ese mismo fenómeno. Sin embargo, su reaparición en el centro de la escena es un factor nuevo de inestabilidad, como si tuvieramos pocos. Por eso, hay quienes prefieren que ella ni aparezca".

Dice el Banco Goldman Sachs, para fundamentar por qué la Argentina sigue siendo un país de frontera y no la suben a la categoría de país emergente. "Aunque el mercado de títulos argentino reúne la mayor parte de los criterios de accesibilidad para ser considerado mercado emergente, la irreversibilidad de los cambios recientes todavía debe ser evaluada". ¿A que se referiría el comunicado cuando dice que la "irreversibilidad de los cambios" debe ser "evaluada"? Posiilidad uno: a que Macri se arrepienta y no profundice el ajuste. Posibilidad dos: a que vuelva Cristina Kirchner. Posibilidad tres y más probable: a una mezcla de ambas situaciones.

El impacto de la reinstalación de Cristina Kirchner en el centro del escenario político es innegable. Los actores económicos se comportan, como siempre, con un cinismo notable. Por un lado, dicen que no quieren que Cristina vuelva al poder. Por el otro, recomiendan políticas que tienen un contenido claramente antipopular. Y finalmente, como si fuera una profecía autocumplida, no invierten ante la eventualidad de que las políticas que ellos recomiendan reinstalen a Cristina en el poder y empujan más la posibilidad de su regreso. O peor: cierran plantas en medio de la campaña electoral. Así las cosas, no es necesario ser un genio para suponer que, tarde o temprano, habrá una reacción contra estas políticas: se llame esa reacción Cristina Kirchner o alguna variante de lo que ella expresa, pero si la economía no cambia la ley de la gravedad termina por instalarse.

Pero, mientras tanto, vale la pregunta: ¿Puede ganar?

La respuesta es categórica: si, claro.

Pero, va a ganar?

Nadie puede asegurarlo.

Cada maestrito tiene su razonamiento electoral. Si le interesa el tema, solo si le interesa mucho, puede recorrerlos.

El análisis A es el que enarbolan los kirchneristas y sostiene lo siguiente: Anibal, un muy mal candidato, llegó al 35 por ciento de los votos. Es obvio que Cristina lo va a superar. Si se da eso, no hay forma de que el macrismo le gane a Cristina, por mejor imagen que tenga Vidal. Además, Vidal no va a ser candidata. ¿Alguien cree seriamente que un personaje de segunda o tercera jerarquía le va a ganar a Cristina?

El análisis B es un clásico del macrismo: en ninguna encuesta Cristina supera el 35 por ciento de imagen positiva. Va a sacar menos que eso. Pero su aparición en el escenario va a fortalecer mucho a Cambiemos. Eso hará que los votos oficialistas superen a los kirchneristas porque son muchas más las personas que odian a Cristina que aquellas que la aman. Cristina es la mejor candidata del peronismo, pero suma demasiados votos para su principal oponente y entonces pierde.

Quienes son más cautelosos quieren esperar al cierre de listas. En este contexto sostienen algo obvio: Cristina tiene muchas más posibilidades de ganar si no se presenta Randazzo. "En nuestra última encuesta, Cristina y Randazzo sumados llegaban a un 30 por ciento --cuenta un oficialista-- A eso hay que sumarle dos o tres puntos porque en esa encuesta hay muchos indecisos. Pero Randazzo tiene ocho. Así, Cristina estará en las PASO alrededor de los 25 puntos, claramente instalada en el segundo lugar". Lo dice de otra manera: "Para entender la estructura de esta elección hay que comparar con la de 2011. El peronismo unido sacó esa vez 55 por ciento. Veinte puntos sólidos, como mínimo, son de Massa, tal vez un poco más. A Cristina y Randazzo le quedan 35 o un poco menos para repartirse. A Cristina, entonces, le va a costar superar el 30 por ciento". ¿Y si Randazzo se baja? "En ese caso vamos a tener serios problemas".

Hugo Haime, el experimentado consultor que trabaja con  Sergio Massa, disiente: "Es una elección que arranca dividida en tercios y en la que, a priori, el Gobierno está tercero por la debilidad de sus candidatos. Nada está dicho de antemano. Macri y Cristina tienen mucho rechazo. La aparición de ella puede catapultar a Cambuemos. Pero la imagen negativa de ambos abre un espacio prometedor para las terceras fuerzas. Nadie puede asegurar quién saldrá primero, segundo o tercero".

La verdad es que si Massa sale segundo en agosto, podría posicionarse de manera increíble como la mejor manera de derrotar al primero, y recibir así en octubre votos k si el primero es Macri o votos Pro si la primera es Cristina. El voto castigo, en ambos casos, podría jugar a su favor.

Todo esto es un divertimento del "círculo rojo" para calmar la ansiedad: hacer cálculos, mirar encuestas, comparar con otros resultados.

Después, aparece la realidad y arrasa con todos los cálculos.

Hay algo, claro, en que los banqueros del Morgan Stanley tienen razón: hay dudas sobre la irreversibilidad de los cambios. Eso por una sencilla razón: no contemplan los intereses de las mayorías, al menos en el corto plazo. Y en el largo plazo ya se sabe lo que ocurre.

Tal vez habría que recalcular antes de que sea tarde.