La "fuerza emocional" de un escritor de dos patrias

Por Revista Veintitres

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El Nobel de Literatura de este año recayó en Kazuo Ishiguro, un ciudadano británico de origen japonés

El escritor británico de origen japonés Kazuo Ishiguro fue galardonado con el premio Nobel de Literatura 2017 por sus "novelas de gran fuerza emocional", según entendió el jurado de la Real Academia sueca, un corpus que ha descubierto "el abismo más allá de nuestro ilusorio sentimiento de conexión con el mundo".

En su juventud quiso ser letrista y músico de rock, pero fracasó en ambas vertientes artísticas

Sobre las obras de Ishiguro, la secretaria permanente de la institución, Sara Danius aseguró que todas ellas son "maravillosas y verdaderamente exquisitas", pero mostró su predilección por su última novela, "El gigante enterrado" (2015), aunque consideró que "Los restos del día" es una "obra maestra".

Consultado por la cadena británica BBC, el autor dijo sentirse "asombrosamente halagado" por haber recibido el reconocimiento. "Se trata de un magnífico honor, principalmente porque significa que sigo los pasos de los grandes autores que han existido, y eso es una mención espectacular", comentó.

Nacido en la Prefectura japonesa de Nagasaki, el 8 de noviembre de 1954, Ishiguro se trasladó con su familia a Reino Unido cuando apenas tenía 5 años, luego de que a su padre oceanógrafo, fuera contratado por el Gobierno británico.

Al llegar a la adolescencia y recibir una educación británica, Ishiguro fue consciente de que ya no iba a volver a su país, a pesar de que en su casa todavía se hablaba japonés.

Tras finalizar el colegio, estudió Filología inglesa y Filosofía en la Universidad de Kent, además de participar en un curso de escritura creativa en la Universidad de East Anglia.

Comenzó su carrera literaria a los 24 años, escribiendo relatos cortos y obras para la televisión. Hasta entonces su ambición había sido convertirse en letrista y músico de rock, tareas en las que no tuvo éxito.

Debutó en la literatura en 1982 con la novela "Pálida luz en las colinas", que al igual que "Un artista del mundo flotante" se enmarca en su ciudad natal pocos años después de que finalizara la Segunda Guerra Mundial.

La memoria, el tiempo y la autodesilusión son los temas centrales de su obra reunida en ocho libros. "Los restos del día" más conocida como "Lo que queda del día", fue llevada al cine con Anthony Hopkins y Emma Thompson como protagonistas.

En su último trabajo, "El gigante enterrado" (2015), que narra el viaje de dos ancianos en busca de su hijo, exploró cómo la memoria se relaciona con el olvido, la historia con el presente y la fantasía con la realidad.

Es miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, Oficial de la Orden del Imperio británico, Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia y Premio Helmerich.

La ceremonia de entrega tendrá lugar el 10 de diciembre, en coincidencia con el aniversario de la muerte de Alfred Nobel.

  • Un regreso a la ortodoxia literaria

Con el premio a Ishiguro, la Academia retoma un enfoque ortodoxo, premiando a un novelista de vasta obra y recursos artístico propios del género. Todavía está fresco el reconocimiento al compositor Bob Dylan, un músico iconoclasta e infl uyente, pero por fuera de los parámetros literarios. Incluso previamente y por primera vez también, había reconocido con el galardón una obra enrolada en la No fi cción: la bielorrusa Svetlana Aleksiévich.